Si quieres…

on sábado, 5 de mayo de 2012


Ya no hay lugar para ataduras,
ni para verdades silenciadas.
Ya acabaron los controles ,
y las mentes programadas.
Hoy la verdad es tu parecer
pues la pauta no está marcada.
Hoy lo correcto es tu forma de ver,
hoy las reglas serán alteradas.
Si quieres la noche por el día,
no te acobardes,
ve y sueña en pleno mediodía.
Si quieres amar a lo prohibido,
no te reprimas,
ve y conquista sus sentidos.
Si quieres preguntar en lugar de responder,
no te inhibas,
ve y destruye todo lo que parece ser.
Si quieres pensar en lugar de aprender,
no te censures,
ve y descubre tus propias formas de ver.
Si quieres romper tus estructuras,
no te detengas,
ve y dibuja tu propio espacio de borradura.
Si quieres viajar a contramano,
no te frenes,
construye el camino que creas indicado.
Ya no hay lugar para ataduras,
ni para verdades silenciadas.
No hay espejo que refleje lo real,
no hay verdad que en su esencia no sea parcial. 

Ser Joven es Ser Yo Mismo

on lunes, 23 de abril de 2012
Como unidos por el viento o conectados por el sol. Casi como si sólo las miradas bastaran para forjar lazos indestructibles. Mitad en la tierra, mitad volando. Vagando de alegría en una dimensión sólo conocida cuando ahí estamos: juntos. Todos dejamos de ser lo que aparentamos para empezar a ser lo que somos. No hay máscaras ni disfraces. Creemos en lo que somos porque creemos en lo que hacemos. Y seguimos, caminando creyendo. Creyendo mientras caminamos. Creemos en lo que somos cuando nos compartimos, cuando nos entregamos, cuando nos ofrendamos en el tesoro del tiempo que se invierte en amor. Creemos en lo que sentimos, en las incontenibles ganas de abrazarnos cinco veces en un minuto, en las risas desmedidas, esas que se escapan cuando no hay filtro de la razón ni inhibiciones del miedo al ridículo. En las lágrimas que empañan nuestros ojos, cada vez que el corazón explota de sentimientos que ya no quieren contenerse. En el mundo que vemos cuando decidimos mirar todo con los ojos del alma, cuando descubrimos que ese otro mundo es real y está más cerca de lo que podemos imaginarnos. Creemos en lo que podemos, en que juntos somos una fuerza que no conoce de imposibles ni inalcanzables, porque ahí estamos cuando alguno tropieza, tomando su mano para arrancar de nuevo. Creemos en lo que nos trasciende, en ese Dios que no se cansa de mostrarnos el camino, que nos regala el milagro de la plenitud en cada instante que lo abrazamos, que nos confía su amor pese a nuestras dudas, que nos agasaja con su confianza pese a nuestras faltas. Creemos porque necesitamos creer y porque creer es lo que nos da vida. Creemos. Confiamos. Tenemos fe. Ser Joven es el único espejo que refleja mi alma, que conoce el verdadero combustible que da riendas sueltas a mi felicidad, que saca mi niño interior y lo deja ahí… expuesto e incontenible, con impulso y desparpajo, con amor… y con ganas de amar. Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos… Somos lo que somos haciendo lo que sentimos… Somos, al fin y al cabo, el SÍ que se renueva cada momento que compartimos juntos.

Levantar una bandera y esconder una mano

on sábado, 24 de marzo de 2012
Es curioso pedir Memoria en la sociedad de la amnesia.

Exigir Derechos Humanos cuando nosotros torcemos esos derechos.
Y lo hacemos a diario, en cada acción y en cada omisión.

Es curioso ser nacionalista cada 24 de marzo, cuando diariamente miles de argentinos recogen nuestras migas y se chupan nuestras miserias.

Colgar una foto en cada red social pidiendo Nunca Más, cuando segundos antes le dijimos Una Vez Más a nuestra indiferencia social.

Es llamativo hacer alusión los 30 mil trágicamente desaparecidos, cuando a cada momento condenamos a la desaparición a cientos de personas enterradas en nuestro olvido.

Es interesante ver nuestra efervescencia en días como éste y tratar de comprender luego nuestra existencia inmóvil e inmanente.

Es raro pedir justicia desde lugares tan cómodos, como si no fuera responsabilidad nuestra la liberadora acción de buscar un país más justo.

Es curioso, llamativo, interesante y raro, sacarnos una foto justo ahora: en ese instante de lucidez en el que las palabras se llenan de discursos con ideas, sentidos, pensamientos y compromisos. Tomar esa foto y colgarla en ese lugar en el que nunca vamos a dejar de verla: cada no 24 de marzo, de cualquier año y en cualquier lugar.

Porque la memoria no es un recuerdo ni una abstracción, no es un discurso ni una palabra eterna. La memoria no es un slogan ni un dedo que condena. La memoria, argentinos, es una convicción de vida, una lucha permanente, una acción diaria. La memoria es el contrapeso por antonomasia de la indiferencia. Y la indiferencia, la amnesia que nos convence de que no es contradictorio levantar una bandera y esconder una mano.

¿Levantar una bandera y esconder una mano?

“Pareciera que los Derechos Humanos se quedan pegados a lo que fue la dictadura militar y a los que la sufrieron. Pero no tenemos la capacidad de hablar de Derechos Humanos hoy. Derechos Humanos hoy en honor a los 30 mil desaparecidos. Porque los 30 mil desaparecidos no pensaban en qué paso antes, pensaban en qué va a pasar mañana, cómo vamos a construir el mañana, desde qué códigos, con qué políticas. Y eso fue lo que dio miedo y ahí es cuando dijeron: hay que eliminar". Bichi Luque, Colectivo de Jóvenes por Nuestros Derechos.

A 300 lágrimas de distancia

on jueves, 19 de enero de 2012

Sigilosas, tímidas, van cayendo de a poco.
No caen porque quieran, sino porque es ya imposible no caer.
Algo las empuja… como la explosión liberadora después de la presión.
Caen, resignadas, sin que ya nada importe… sólo caen.

La caída es amarga,
porque la amargura las empuja y les contagia su sabor.
¿Duelen? Tal vez.
¿Lastiman? Demasiado.

Salen y se liberan para desvanecerse en la misma caída,
pero salen…
Desahogan algo que indefectiblemente se va a volver a ahogar,
pero desahogan.

¿Cuál es su misión? Sólo ellas lo saben.
Quizás acompañarnos…
Tal vez sólo desahogarnos…
O por qué no regalarnos una suave caricia en la mejilla en su último suspiro como lágrimas.

Las mías tienen nombre, o mejor número:
300.
Porque cada dolor es una lágrima, cada lágrima es un kilómetro,
y cada kilómetro un paso que se aleja de la verde isla de la felicidad.

A 300 lágrimas de distancias… ahí está mi felicidad.

La fragilidad de la memoria

on miércoles, 4 de enero de 2012

La memoria es frágil, pero no por ser frágil,
sino porque el tiempo corre demasiado rápido.
Es casi inevitable, casi tan natural como la fugacidad de un segundo en el recorrido de un año.
Dura lo que una gota de agua en medio del desierto;
lo que demora un sonido en perderse en el espacio.
La memoria es frágil sólo a causa del tiempo:
veloz, prepotente, irreversible.
Ante él, hasta al más memorioso se le vuelven difusos los recuerdos,
extrañas las fechas y, peor aún, lejanos los rostros.
Lo que parecía eterno admite su caducidad ante las desafiantes agujas del tiempo;
y ante eso, el futuro es más incierto que lo incierto,
más extraño, incluso, que lo desconocido.
De repente, lo común se vuelve atípico;
lo cercano, lejano;
lo indispensable, accesorio.
Por allí pasó el tiempo, con sus desencuentros,
con sus atropellos, con sus desatinos.
La memoria no es frágil, aunque el tiempo la obligue a serlo.
Quizás por su defensa:
por el dolor de los momentos que no son;
por la tristeza de las ausencias que empezaron a ser;
por el presente que no vive si sólo de pasado se alimenta.
Era sabio el tiempo al fin.
Le dio a la memoria fragilidad,
antes que sus recuerdos, la mataran de amargura.

Qué cosa la del Pato feo

on jueves, 29 de diciembre de 2011

Y el pobre Pato feo se creyó el cuento de que era feo, vistió las mejores telas y lució los populares colores. Siguió a la perfección la pauta, pero la receta modal no lo curó de feo.

Así siguió por temporadas, jamás atrasado ni demodé. Probó cortes de pelo, peinados, tonos claros, tonos oscuros, formal, onda sport; en fin… aceptó sin excusas el molde del momento. Pero no. Era feo.

Pobre Pato, pobre Pato que se creyó la de feo. No era Pato feo, era Pato.

Pero el Pato al fin entendió. Ahora no cambia peinados, ni formas, ni colores. Ahora sólo se resigna a ser feo. Porque sabe, sospecha, que pronto lo feo dejará de serlo.

Entonces él saldrá y se lucirá sin prendas ni maquillajes. No se preocupará por la receta; él mismo empezará a serla. Lo feo será lindo y lo lindo feo; un rato, por lo menos, hasta que vuelva a ser feo.

Ya entendió. Es como un turnero: sólo tiene que esperar su turno, y la sociedad le dirá bello.
Qué cosa la del Pato este, que de tanta moda se creyó la de feo.

“El mundo te dirá quién eres, hasta que tú se lo digas al mundo”.

Encuéntrame

on sábado, 10 de septiembre de 2011


Si la soledad es tu oscuridad, mi nombre será tu luz.
Si los minutos son tu eternidad, mis segundos desearán ser tu instante.
Si el camino desafía tus fuerzas, mis brazos anhelarán ser tu apoyo.
Si el dolor asfixia tu garganta, mi palabra nacerá para ser tu consuelo.
Si el olvido es tu condena, mi mirada reavivará tu recuerdo.
Si el vacío ahoga tus espacios, mi fortaleza te abrirá nuevas puertas.
Si el fracaso siembra resignación, mi insistencia reavivará tu esperanza.
Si tu desamparo prostituye tu confianza, mis actos reanimarán tu fe.
Si el odio cerca tu ruta, mi amor dibujará mil horizontes.
Si el mundo aturde tu consciencia, mi silencio rescatará tu diálogo.
Si la circunstancia te dice no, mi mano dirá que sí.
Háblame.
Pídeme.
Exígeme.
Requiéreme.
Necesítame.
Búscame.
Solicítame.
Encuéntrame.
Si no me doy, si no me entrego, al final no seré nada.
Si mi vida no puede ser apenas tu bastón, mi propósito será sólo ilusión.
Si no hayas en mí consuelos a tus fracasos, no serás tú quien fracases… seré yo quien haya fracasado.

Dedicado a quien no ha hecho conocer el NO a nadie que haya llamado a su puerta. Dedicado a quien, más que persona plena de amor, fue amor literalmente personificado.