¡Felicitaciones!

on jueves, 27 de enero de 2011

Para muchos, esa palabra nunca llega.
La sueñan, la esperan, imaginan cómo actuarán.
Se desvelan imaginándose en aquel instante de gloria.
Pero la realidad sacude esos sueños y deja caer sólo migas de esperanza resquebrajada.
El éxito les recuerda su fracaso. Prohibidos sus protagonismos, les insisten en su papel de espectadores.
Para otros, de buenas a primeras llega.
Se acerca y los transforma, ubicándolos en el lugar al que siempre creyeron pertenecer.
Es ese palabra la que los transforma en exitosos, recordándoles que desde ese momento sus vidas no son una más. Son parte del clan, de aquellos que miran la escalera desde la cima.
Felicitaciones, esa es la palabra.
El término que consagra el momento en el que dejaron de no ser;
que coloca el autoestima delante de la esencia y a la par de la apariencia.
Felicitaciones...
...por entrar a la empresa más prestigiosa y destacada del rubro.
...por escalar a un salario de cinco cifras.
...por conseguir que tu nombre se imprima en los matutinos.
...por ser el empresario del año.
...por la nueva mansión en el barrio de renombre.
...por el auto último modelo.
Para muchos, esa palabra nunca llega.
Porque felicitaciones alude a felicidad, y felicidad parece propiedad sólo del universo del tener.
Por eso no me gustan esas felicitaciones, porque más que un halago es una marca, un paradigma de éxito, y de exitosos.
Me gustan las felicitaciones hacia aquellas que van a ser madres...
hacia el niño con su primer guardapolvo blanco...
hacia el primer diente que se cae...
hacia la primer novia que llega...
Me gustan las felicitaciones que son deseo.
Me entristecen las que son marcas.
A ellos felicito yo...
...a los que viven en la grandeza de lo simple.
...a los que construyen en la sabiduría de lo humilde.
...a los que entienden que en aquel "no ser" está la esencialidad del ser.

2 comentarios:

Prof. Schiavoni dijo...

Simplemente, felicitaciones! (de las tuyas!, no de las otras)

Nelson Lastiri dijo...

El problema es cuando hay un "logro" sin esfuerzo, sin siembre, cuando se cae en la ignorancia de elevar el "autoestima delante de la esencia y a la par de la apariencia" sin haber cultivado la pasta.
Por lo demás, creo que todos en diferente medida buscamos, esperamos y merecemos alcanzar algo dentro nuestros sueños.
Y celebro que guardes en tu corazón las felicitaciones que son como un abrazo y no como una calcomanía.
Al menos para mí es muy atinado tu post, para estos tiempos, me parece.

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